MATERNIDAD ROMATIZADA
La idea de maternidad que se inculca hacia las mujeres desde pequeñas es la maternidad deseada. Sin embargo, en la realidad, no todas las mujeres son madres por decisión y, por el contrario, el número de mujeres que tiene una maternidad deseada y planeada no es la mayoría.
El no tener información suficiente respecto a los cambios que tiene una mujer físicamente, emocionalmente, hormonalmente al convertirse en madre, se idealiza que tener un bebé es lo mejor que le puede pasar a una mujer. Por el contrario, no significa que para todas sea así y eso implica idealizar algo sin pensar en la contraparte.
Cuando la maternidad es deseada, algunos de estos cambios para las mujeres son percibidos de forma positiva, en especial aquellos surgidos por el vínculo con su bebé. Les permite volverse empáticas con las personas de su entorno y mejorar las relaciones con sus padres. Estos cambios son los más resaltados por la sociedad, en general, al ser acorde con la visión romantizada de maternidad que se tiene y buscan promocionar.
Con base a lo anterior, a pesar de que el bebé sea deseado no quita que la madre sufra estos cambios y se vean reflejados en el deterioro de la salud mental y física. Aumentan los niveles de estrés y por lo tanto , confrontar estas adaptaciones para la madre , no es sencillo.
Por otro lado, debido a que los deberes sobre el cuidado del menor son asignados casi en su totalidad a la mujer (resultado de los roles de género), la maternidad implica afectaciones en su esfera económica y social. En el ámbito laboral, las madres trabajadoras son un grupo de especial vulnerabilidad (en especial en los primeros años de vida de su hijo). Con mayor probabilidad de perder oportunidades por las implicaciones que esto conllevan, corren un mayor riesgo de desempleo.
En el ámbito educativo, las normativas son muy frías y duras, esto implica que exista una falta de de apoyo hacia las madres y por lo tanto no estén en la mira de los profesores o directivos. . Además, el tener roles distintos y dividir el tiempo en distintas tareas, puede dificultar tener un buen desempeño para alcanzar los objetivos y metas, por lo tanto sus oportunidades pueden verse limitadas.
En el ámbito social, la maternidad implica, alejamiento de sus amistades debido a la falta de tiempo. El deterioro de sus relaciones sociales priva a la madre de un círculo de apoyo , que es esencial para combatir las secuelas emocionales de esta transición. Estos cambios no suelen producirse en los hombres que ejercen su paternidad, ya que las expectativas sociales del hombre y la mujer respecto a la crianza y cuidado de los hijos son exponencialmente desiguales.
El romatizar la maternidad juega un papel esencial en el deterioro de la salud mental de la madre. La imagen idealizada que las mujeres tenían sobre la maternidad se enfrenta con la realidad de su propia maternidad, que no coinciden entre sí. Por lo tanto provoca confusión, desilusión y ajenidad con el concepto de maternidad que puede derivar en un sentimiento de culpa por no experimentar esa felicidad y satisfacción que nos vende la idea romantizada de maternidad.
Además, da una imagen alejada de la realidad, una imagen que puede resultar nocivo para el bienestar integral de las mujeres que son madres o que piensan serlo en un futuro. Ante ello, es necesario promover una imagen más realista de la maternidad y visibilizar, en la misma medida, los aspectos agradables como aquellos que no lo son. Este ejercicio, además permite visibilizar problemas estructurales, como las expectativas inalcanzables sobre las madres y las desigualdades respecto al ejercicio de la paternidad, que es necesario empezar a cuestionar para ejercer una crianza responsable.
Cortes S, (2022) La romantización de la maternidad: La mascara que censura una realidad que la sociedad se rehúsa a aceptar. Diálogos humanos.

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